Instalaciones eléctricas seguras

Los edificios antiguos suelen estar deficientemente equipados, pues las instalaciones realizadas hace más de cuarenta años no se adecúan a los usos actuales. Los materiales con que fueron hechas envejecieron y se deterioraron. Tampoco se incluían en esa época, como elemento de seguridad, los cables de toma a tierra. Otra circunstancia que agrega inseguridad a estas instalaciones es que los desperfectos suelen ser reparados por tramos, con tendido de cables exteriores. Todo ello acentúa la precariedad del sistema eléctrico.

En la actualidad, tanto las instalaciones antiguas como las que por otras razones sean precarias pueden ser mejoradas en lo que a seguridad se refiere. Es posible evitar las descargas y los peligros de electrocución sin necesidad de introducir grandes modificaciones en el tendido eléctrico.

Las normas de seguridad señalan la obligatoriedad de dotar a la instalación con tomas a tierra. La toma a tierra es una red auxiliar de Conductores que conecta la instalación general con elementos metálicos enterrados bajo suelo. Dichos elementos se encargan de recibir y disipar en el terreno las sobrecargas eléctricas que pudieran producirse.

La mayoría de las viviendas suele poseer Instalaciones deficitarias. Carecen de este tercer conductor cuya conexión se realiza a través de la clavija suplementaria —tercera punta— del enchufe.

Otra alternativa para mejorar las condiciones de seguridad —y cumplir incluso con las funciones de la toma a tierra— es la conexión de un interruptor automático diferencial que Sirva como elemento protector contra cualquier clase de contacto con la corriente eléctrica. Este dispositivo se utiliza también para prevenir la aparición de condiciones propicias para un Incendio.

Un interruptor diferencial es un pequeño aparato que, intercalado en la línea, actuará anticipándose a cualquier sobrecarga peligrosa e Interrumpiendo automáticamente el circuito eléctrico en el mismo momento en que se cree la situación de peligro.

Recuerde

* Los artefactos y herramientas eléctricos deben estar conectados al cable a tierra.

* No conecte el cable a tierra a las tuberías del agua, y tampoco anule ese dispositivo en los enchufes. Ante una emergencia utilice un adaptador.

* El interruptor automático debe estar colocado en un lugar de fácil acceso para ios adultos.

* Accione el interruptor una vez por mes para verificar que funciona correctamente.

* Cuando el interruptor corte la corriente, subsane el desperfecto que lo provocó antes de suministrar energía nuevamente

* Para manipular la instalación eléctrica, realizar arreglos o cambiar una lámpara, accione previamente el interruptor.

* No deben suplirse las medidas de seguridad por otras que las anulen o distorsionen.

Electricistas improvisados

Aunque la electricidad sea tan peligrosa como el gas y ocasione numerosos accidentes en el hogar, muchas personas se sienten capaces de llevar a cabo conexiones y arreglos eléctricos. Sin embargo, por sencillas que parezcan, esas actividades presentan un grave peligro potencial para quien desconozca ciertos principios o aspectos básicos. Si alguien en la casa posee esos conocimientos y desea realizar reparaciones o conexiones sencillas, no puede dejar de considerar los siguientes aspectos:

• Tome el tiempo necesario para leer y comprender las instrucciones y familiarizarse con el material con el cual se trabajará.

• Siga minuciosamente las indicaciones y diagramas que figuren como guías.

• Ejecute el trabajo con herramientas y materiales adecuados.

• Ante dudas o dificultades supervise el trabajo con un profesional.

• Si los enchufes y tomacorrientes se recalien-tan o si aparecen desperfectos reiterados en distintos lugares de la instalación, es porque existen deficiencias que requieren la intervención de un electricista.

Los niños y la electricidad

Cualquier lugar de la casa es peligroso para que los niños sufran descargas eléctricas. Los agujeros de los enchufes les resultan muy atractivos para introducir objetos metálicos.

Por esta razón, todos los tomacorrientes que no estén en uso deben estar cubiertos con protectores plásticos o con cinta aislante. Si no dispusiera de ningún elemento protector, coloque delante del tomacorriente un mueble que el niño no pueda mover.

No es conveniente dejar tijeras al alcance de los niños, no sólo por el peligro que representan sino porque los más pequeños pueden fentirse tentados de cortar un cable sin prever lis consecuencias de su acción.

Los padres suelen ser modelos para los hilos, quienes tratan de imitarlos para parecerse ellos. Es conveniente por eso que los adultos no se muestren como electricistas improvisados, reparando cables o artefactos dañados, porque los niños intentarán copiar lo que vieron sin evaluar las consecuencias.

Tampoco es conveniente ocultar lo referido a electricidad, pues podría producir efectos igualmente perjudiciales. Existen momentos en que el niño pregunta y corresponde entonces darle las explicaciones pertinentes. A veces, encontrarlo en una situación riesgosa permite iniciar un diálogo en el que se le explique el peligro al que estaba expuesto. También puede servir a fines pedagógicos la simulación de circunstancias ocasionales en las que se visualice una situación de peligro para Otra persona.

Existen también situaciones amenazantes que exceden el marco del hogar. Es aconsejable que los niños no jueguen con palos, barriletes, aviones de aeromodelismo o pelotas en lugares próximos al tendido de cables eléctricos. Tampoco deben arrojar piedras u otros objetos a los cables y postes de instalaciones eléctricas, ni subir a ellos o utilizarlos como soportes para atar cuerdas o alambres.

Las casetas de transformación eléctrica suelen ser tentadoras porque tienen un tamaño más pequeño que el de las construcciones corrientes, pero son lugares extremadamente peligrosos: los niños de ninguna manera deben tratar de entrar o de treparse en ellas

Tenga en cuenta que a veces la curiosidad es mayor que el freno producido por la prohibición. Por eso es importante que los padres subrayen a sus hijos cuándo una travesura puede ser permisible y cuándo deben respetar absolutamente una restricción.

Qué hacer en caso de electrocución

El efecto de la corriente eléctrica en el cuerpo depende de la intensidad, del tipo de fluido y de la susceptibilidad del organismo humano. La resistencia del cuerpo varía enormemente cuando está húmedo o en contacto con el agua: se vuelve mucho más vulnerable.

Las medidas a seguir cuando se produce la electrocución son las siguientes:

• Corte la corriente.

• No toque directamente a la víctima.

• Todo elemento que use debe estar seco.

• Separe a la persona afectada de la fuente de electricidad utilizando un palo de madera, un rollo de papel de diario u otro material aislante.

• Si el accidentado ha sido arrojado por la descarga lejos de la fuente de electricidad, puede auxiliarlo inmediatamente.


• Si el paciente no respira, comience inmediatamente a aplicarle respiración boca a boca, aunque esté rígido.

• Solicite a otra persona que pida asistencia médica.

• Si la corriente que provocó la desgracia proviene de una instalación externa, haga avisar a la empresa suministradora para evitar Otros accidentes.

Los incendios

Desde que fuera descubierto en los tiempos remotos, el fuego se constituyó en un ele-ento insustituible en la vida de los hombres, Ue aprendieron a usarlo tanto de modo benéfico o a manera de elemento destructor. Ademas dar luz y calor, las llamas eran una poderosa ma de guerra. Sin embargo, no siempre sus ectos devastadores fueron el resultado de un Ihacho intencional; la mayoría de los incendios lian sido y son consecuencia del descuido o la negligencia. Ya en la antigua Roma los incendios eran un grave problema para la población: el uso generalizado de antorchas y braseros en los hogares y la falta de agua corriente contribuían frecuentemente a que las llamas se extendieran con rapidez. A pesar de los siglos transcurridos y de los cambios producidos en las condiciones de vida, el fuego todavía constituye en nuestros días Una fuente de destrucción y amenaza.

El incendio es efecto de la unión incontrolada de tres elementos: el aire, un combustible (tejidos, muebles, aceites, cables eléctricos, etcétera) y una fuente de calor (un cigarrillo mal apagado, un cortocircuito, una estufa). Se trata de uno de los accidentes que más graves consecuencias conlleva para la vida de las personas y los bienes materiales.


Las temperaturas a las que arden las sustancias combustibles varían. Los materiales sólidos necesitan más temperatura que los líquidos inflamables: los incendios provocados por estos últimos suelen ser más sorpresivos y desconcertantes; a veces una chispa que no fue siquiera percibida por quien la causó provoca una explosión seguida de fuego.

Recuerde

* Para producir fuego son necesarios tres componentes: oxígeno, materia combustible y calor.

* Mantenga alejado de las fuentes de calor todo material que sea fácilmente combustible.

* Los gases y líquidos inflamables sólo necesitan una chispa para arder.